En esta entrada, voy a elaborar una lista en la que me siento vigilado y bajo el control de otros durante el día.
Nada más levantarnos solemos mirar nuestro móvil para ver si nos han mandado algunos mensajes, notificación, etc y así poder responderlo. Una vez dada la respuesta, la fecha, hora y lugar se quedan guardadas.
Cuando cogemos un transporte público, como puede ser el metro, existen cámaras de seguridad, por lo tanto, podemos sentirnos vigilados pero protegidos a la vez.
Solemos tener tarjetas de crédito, bonos de autobuses, tarjeta de puntos de super -mercados,.. este tipo de cosas hacen que se revisen nuestros movimientos, gustos, gestiones,...
Cuando descargamos una determinada aplicación, en numerosas ocasiones solicita nuestra autorización para tener acceso a la ubicación del móvil, cuando muchas veces no encontramos, o en mi caso la razón de esa autorización.
Desde el momento en que formamos parte de cualquiera de las redes sociales estamos sumergidos en un complejo mundo de imágenes, palabras, vídeos,... muchas veces sin nuestro consentimiento. A través de una foto, de un comentario,... estamos transmitiendo un perfil nuestro que muchas veces no coincide con el que perciben los demás.









